Los precios del cobre aumentaban el miércoles, mientras los inversores aguardaban más información sobre los posibles aranceles recíprocos que Estados Unidos podría imponer. Este repunte en el cobre contrastaba con el estaño, que seguía una tendencia alcista, alcanzando su nivel más alto en casi tres años debido a las preocupaciones sobre las interrupciones en el suministro. Los mercados estaban atentos a cualquier anuncio relacionado con los gravámenes, que podrían provocar respuestas de represalia de otras naciones.
El cobre de referencia a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) subía un 0,2%, situándose en 9,711 dólares por tonelada métrica a las 0953 GMT. Este aumento se producía tras una caída previa que había llevado su precio a 9,668,50 dólares, el nivel más bajo en tres semanas. Los inversores seguían con atención las noticias relacionadas con los aranceles que Estados Unidos podría imponer a sus socios comerciales, lo que generaba incertidumbre en los mercados.
En medio de estas expectativas, los analistas anticipaban que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría anunciar nuevos aranceles recíprocos a partir del miércoles, lo que daría lugar a represalias por parte de otros países. Se esperaba que la declaración de Trump, que se realizaría a las 2000 GMT, pudiera afectar tanto al mercado del cobre como a otras materias primas, generando aún más volatilidad en los precios.
Tom Price, jefe de estrategia de materias primas en Panmure Liberum, comentó sobre la confusión que reinaba entre los inversores. Según Price, las inquietudes no solo estaban relacionadas con los aranceles, sino también con las tensiones geopolíticas, la devaluación de las divisas y las políticas de los bancos centrales. Recordó que Trump ya había impuesto aranceles del 25% al aluminio y al acero, y se especulaba que pronto aplicaría tarifas a las importaciones de cobre.
Mientras tanto, el estaño alcanzaba los 38,115 dólares por tonelada en la LME, un aumento del 1,7%, después de llegar a un máximo de 38,395 dólares, el nivel más alto desde mayo de 2022. Este aumento se debía en gran parte a los temores sobre el impacto de un terremoto ocurrido en Myanmar, un importante productor de estaño, lo que podría interrumpir el suministro global. En la Bolsa de Futuros de Shanghái, el estaño subía un 3,9%, alcanzando los 297,590 yuanes (40,938,48 dólares) por tonelada, lo que refleja la creciente preocupación por la oferta del metal.