El presidente argentino, Javier Milei, ha implementado reformas económicas que han tenido un impacto positivo en la reducción de la inflación y en la atracción de inversiones extranjeras, particularmente en el sector minero. Estas medidas han logrado posicionar a Argentina como un destino atractivo para proyectos mineros de gran envergadura, lo que impulsa el desarrollo económico del país y genera expectativas sobre su crecimiento en la industria extractiva.
Una de las estrategias clave de Milei ha sido el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que ofrece beneficios fiscales y estabilidad regulatoria a proyectos mineros que superan los $200 millones. Este régimen ha atraído la atención de empresas mineras internacionales que buscan un entorno favorable para sus inversiones. Según Rob McEwen, fundador de McEwen Mining, la eliminación de la burocracia y la aceleración de los permisos ha sido fundamental para atraer capital extranjero a Argentina.
Desde la implementación del RIGI, 11 empresas han solicitado acogerse al programa, seis de las cuales son proyectos mineros valorados en cerca de $15 mil millones. Se espera que el número de proyectos mineros que se beneficien del régimen llegue a 10 para finales de 2025. Entre los proyectos más destacados se encuentran Los Azules de McEwen Mining, con una inversión de $3 mil millones, El Pachón y MARA de Glencore, Taca Taca de First Quantum Minerals, y Josemaría de Lundin Mining, todos ellos con un impacto significativo en la economía argentina.
El potencial de estos proyectos es notable, ya que podrían contribuir con cerca de $47 mil millones a la economía argentina para 2040. A medida que avanzan los proyectos, Argentina se posiciona como un jugador clave en la producción de minerales esenciales para la transición energética global, lo que refuerza su papel estratégico en el sector minero mundial.
Aunque las reformas de Milei han logrado reducir la inflación anual de un 211% a un 67% en febrero y han fortalecido el peso argentino en un 47%, todavía persisten desafíos importantes, como la necesidad de mantener la estabilidad económica y abordar las preocupaciones sociales generadas por las medidas de austeridad. Sin embargo, el impacto positivo en el sector minero sigue siendo un factor clave para el futuro económico del país.